Lo siniestro y los bosques (Eugenia Bianchi)

Texto producido en el marco del Taller de Sendas Psicoanálisis coordinado por Esteban Salpeter: “Lo siniestro”

Para hablar de la relación entre lo siniestro y los bosques, partimos de asumir que la reiteración de alusiones a los bosques en el análisis de Freud no la leemos como una pereza metafórica por decirlo de alguna manera, sino como una insistencia que resuena en algunos aspectos de lo que Marx llamó el proceso de acumulación originaria.

Un primer punto que nos llevó a enlazar esto es el carácter mítico que Marx atribuye a la acumulación originaria. En el capitulo XXIV del Tomo I de El Capital, Marx ofrece numerosos ejemplos históricos del proceso de acumulación originaria. Pero esta acumulación originaria no es solamente una condición para el surgimiento del capitalismo industrial, sino que es condición de reproducción del capitalismo a secas, y por eso el carácter mítico, que irradia, se prolonga y se sigue produciendo hoy en día, aun cuando el eje de valorización del capital ya no es primordialmente industrial, sino que vuelve a ser financiero como en los siglos XV y XVI (Marx habla de este carácter mercantil y financiero del capitalismo pre-industrial).

Muy sintéticamente, Marx describe en el capítulo XXIV una serie de procesos sociales, políticos y económicos, algunos con reflejo en legislación específica, que a lo largo de un período histórico van consolidando:

  • La disolución y expulsión de las tierras comunales, y esto se manifiesta e que cuantiosas masas humanas son apartadas violenta y aceleradamente de sus medios de subsistencia. Las tierras que se usaban para la agricultura pasan masivamente a emplearse para la ganadería (básicamente pastura de ovejas), a fin de destinar esas lanas a la producción de tejidos en telares emplazados en las ciudades. Esto supone que esas masas humanas quedan libres y desposeídas, y en consecuencia listas para vender su fuerza de trabajo en el mercado. Esta idea de libertad como despojo es fundamental en Marx, y a la vez entronca con la idea de Foucault de libertad como expulsión.
  • Estos procesos fueron soportados en todas una serie de “leyes sanguinarias” (así las presenta Marx con todo detalle) que con castigos y métodos crueles configuran una subjetividad acorde a las necesidades del incipiente capitalismo industrial.

Hay otros elementos en el análisis de Marx, pero en este caso tomamos estos dos.

//El tercer eje es el imperio y las colonias USA, India, etc.)

¿Cuál es la relación entre ambos ejes? (La expulsión de las tierras comunales y las leyes sanguinarias)

922: “De esta suerte, la población rural expropiada por la violencia, expulsada y reducida al vagabundaje, fue obligada a someterse, mediante una legislación terrorista y grotesca, y a fuerza de latigazos, hierros candentes y tormentos, a la disciplina que requería el sistema de trabajo asalariado”.

¿Y qué lugar tiene en todo esto el bosque? Y acá traemos a Eric Hobsbawm, a sus descripciones del sistema de vasallaje y servidumbre feudales en La Era del Capital y en Formaciones Económicas Precapitalistas.

También muy sintéticamente, ubiquémonos en el sistema de vasallaje. Un señor feudal de diverso calibre, posee un señorío que incluye a sus vasallos como un medio más de producción, junto con la tierra, las gallinas, los arados, etc. Antes del despegue del proceso de acumulación originaria, los bosques que integraban el señorío eran en su mayoría tierras que, aunque quedaran dentro de los dominios del Señor, no eran de uso exclusivo suyo, sino que tenían un estatuto comunal. Mayormente se permitía a los siervos ir a buscar madera para calefaccionar (aspecto de vital importancia) y otros destinos. También era posible recoger algún vegetal (frutos, bayas, hongos) y hasta cazar algún animal de poco porte (perdices, liebres) incluso utilizar el agua de algún riacho o manantial interno.

Resalto lo comunal dentro del sistema de vasallaje para pensar porqué la libertad individual aparece como desposesión en Marx. Pero también porque había algo heimlich en el bosque, que ofrecía oportunidades de obtener comida, calor, agua. Siempre en un contexto de hombres que no eran libres sino vasallos, siervos.

De hecho, y aunque Marx hace una extensa caracterización de ejemplos de Inglaterra para hablar de la acumulación originaria y de las leyes sanguinarias, cuando se detiene en la propiedad comunal, apela a un encuadre germánico.

906: “la propiedad comunal era una institución germánica antigua que subsistió bajo el manto del feudalismo. Hemos visto cómo el violento despojo de la misma, acompañado por regla general de la transformación de las tierras de labor en praderas destinadas al ganado, se inicia a fines del siglo XV y prosigue durante el siglo XVI”.

Algunos puntos de cierre:

Estas memorias del bosque como propiedad comunal son la que, en el análisis de Freud, van adquiriendo otros ribetes: se va tornando unheimlich. No es la idea forzar los conceptos, pero de alguna manera podríamos decir que la representación de los bosques, los sentidos que se les atribuyen en las diferentes fuentes que rastrea Freud para armar su concepto de unheimlich, van describiendo un devenir análogo o equivalente al propio término de unheimlich. Son las memorias, las narrativas, los mitos que se tejen en relación al concepto de unheimlich los que describen ese arco análogo al propio término:

  1. Es lo positivo
    1. Es ambiguo
    1. Se convierte en lo negativo

El bosque que ya no puede ser utilizado comunalmente, que pierde ese anclaje fundamental en la subsistencia de los siervos devenidos expulsados, vagabundos y candidatos fuerza de trabajo asalariada y libre pero desposeída; se reconfigura en sus aspectos unheimlich. No es sólo lo unheimlich, está lo heimlich también, y eso es lo que el bosque expone. Algunos sentidos que se atribuyen al bosque desde diferentes procedencias:

  • Territorio de actividades brujeriles (las mujeres díscolas)
  • Lugar donde los niños y niñas son acechados (Caperucita Roja, Blancanieves y los siete enanos), o donde, aunque buscan refugio, están a merced de peligros (La Bella Durmiente del Bosque, Hansel y Gretel)
  • El lugar donde te pueden robar la plata: Robin Hood
  • En el propio subrayado de Freud, el bosque es el lugar donde viven los extranjeros que son heimlich entre sí, donde están ocultos los extranjeros, donde los extranjeros talan los árboles.

222: “sigues sintiéndote heimlich en la comarca donde los extranjeros merodean en tus bosques?”

222: “Por una alta senda umbría, heimlich (…) siguiendo el torrente rumoroso que puebla el bosque de susurros”. 225: “A la orilla izquierda del lago se extiende un prado heimlich en medio del bosque” (Schiller, Guillermo Tell).

Hay entonces una articulación entre libertad, propiedad y Heimlichkeit, y la extranjería cumple un papel importante, que en el taller abordamos desde la Haimat.

Eugenia Bianchi. eugenia.bianchi@gmail.com

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